Medicina Homeopática en Animales

Mirar el cuerpo como un todo, y no sólo desde el síntoma de la enfermedad no es nuevo.
Hace 200 años, ya con el antecedente de Hipócrates, Hahnemann sentaba las bases de la homeopatía.

Hace dos siglos, Samuel Hahnemann afirmaba que el estado de enfermedad es un nuevo orden en la manifestación de la vida y en la manera de sentir y obrar, tanto respecto a las sensaciones como a las funciones que se traducen en síntomas y signos mentales, generales y locales, que reflejan el desequilibrio de la energía vital y el modo particular de enfermarse.

Leyendo las investigaciones del doctor Cullen sobre las intoxicaciones por quina en trabajadores del Perú, Hahnemann observó que los síntomas eran similares a las fiebres palúdicas, algo realmente llamativo debido a que el paludismo se trataba principalmente con quina

Así, pensó si ésta no era la manera de encontrar medicamentos realmente curativos, capaces de provocar como sustancia síntomas similares a los que podían curar. Para esto decidió probarlo en sí mismo: tomó durante varios días consecutivos 4 dracmas de buena quina (equivalente a 14 gramos) y al cabo de un tiempo empezó a tener la fiebre intermitente típica del paludismo. Hahnemann recordó el aforismo hipocrático similia similibus curantur, lo similar es curado por lo similar. En este caso, la quina era capaz de curar una enfermedad y, al mismo tiempo, de producirla.

Ante estos resultados, Hahnemann decidió experimentar con otras sustancias. Utilizo todas las medicinas y los tóxicos conocidos, primero en si mismo y luego en voluntarios clínicamente sanos, usando sustancias que diluía para evitar toxicidad.

 

Observó cómo aparecían síntomas comunes en todos los casos y algunos particulares en unos pocos. Hahnemann entendió que debía haber un principio receptor de la sustancia en experimentación y la llamo "fuerza vital".

Los síntomas se producían en los experimentadores siguiendo un orden: cambios en el estado emocional, sensaciones a nivel general, síntomas locales muy diferenciados. En este orden los síntomas aparecían desde dentro hacia fuera: "primero la mente, después el cuerpo".

El de Hahnemann fue el primer método medico experimental que respeto los pasos que hoy se consideran imprescindibles para establecer las bases científicas de cualquier investigación: la observación, mirando libre de prejuicios los síntomas que van apareciendo; el análisis y la clasificación de los síntomas mentales, generales y locales; la síntesis, mostrando los detalles de lo observado, y la reexperimentacion, realizada por Hahnemann con voluntarios tratados con placebo e introduciendo la prueba del doble ciego, con el fin de confirmar los síntomas.

La mente es la antesala de los cambios que se van a producir en otras partes del organismo. Por eso, lo primero que se observa cuando se inicia el tratamiento homeopático es una mejora en el estado anímico y un cambio en la actitud vital, que luego se evidenciará en los cambios anatomopatológicos y en los resultados de laboratorio.

Con la homeopatía podemos prevenir enfermedades, si estamos atentos a los cambios mentales; curarlas, si la profundidad del desequilibrio aún puede ser revertida, y acompañar el proceso en casos terminales

Aplicando la Ley de semejanza, y demás leyes y principios de la doctrina homeopática, podemos tratar a los animales con este tipo de medicina: desde cuestiones físicas hasta problemas de comportamiento (miedos, agresiones).

 

Veterinaria Alvear: Av Alvear 2602 - Caseros - Tel: 4712-1108 - 15-6166-5525

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